El 10 y 11 de mayo, las II conferencias Internacionales Jacques Lacan, se celebrarán en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, esta vez dictadas por la prestigiosa psicoanalista Marie-Hélène Brousse, consultora de la ONU. El feminismo, la maternidad y el concepto de dominación serán los temas centrales de unas jornadas organizada por la FCPOL con el título genérico de Mujeres y discursos.

¿Qué puede aportar el psicoanálisis a la comprensión del movimiento feminista?

En el caso del feminismo, está claro. El psicoanálisis nace de las mujeres y de su discurso. Sigmund Freud es un neurólogo que descubre que la sintomatología de las mujeres no responde a los cánones de la neurología o a la clínica psiquiátrica. Y en lugar de decir como otros que son simuladoras, se pregunta si son las disciplinas las que no tienen respuesta a la sintomatología. Así nace el psicoanálisis, descubriendo la realidad psíquica misma, todo lo que no puede explicar la medicina. Y cuando Freud apuesta por la clínica lo que se encuentra es que las mujeres dicen, “Escúcheme y calle un poco, déjeme hablar…, déjeme hablar…»

¿Y qué descubres escuchando a las mujeres?

Que más allá de toda anatomía, de toda la sintomatología, hay una materia que no vemos porque es parte de lo permanente, que es el propio lenguaje. Y cómo el lenguaje es una materia de la que somos un efecto, porque nos desnaturaliza, pero al mismo tiempo también nos afecta. Y así es como nace el psicoanálisis, del discurso de las mujeres.

Pero el psicoanálisis suena a cosa del pasado, no es una terapia a la que derive el médico de cabecera cuando tienes un problema de ansiedad…

La difamación recae sobre las mujeres y también sobre el psicoanálisis. Están los lobbies, los mercados, las farmacéuticas. El psicoanálisis tiene que ver con lo que uno no quiere saber, de uno mismo y del mundo. Que haya resistencia no es nuevo porque toca lo que uno no quiere saber. Tenemos una sociedad con tendencia a crear etiquetas, a encajar en una estadística a cualquier persona de una manera atomizada.

En la Conferencia hay una mesa redonda sobre la dominación. ¿Qué es lo que más nos domina en estos momentos?

Lo debatiremos. Para esta mesa hemos elegido cuatro mujeres ‑una periodista, una psicoanalista, una directora de arte y una escritora y videoartista‑ que tienen en común la relación con la palabra, la creatividad, la implicación social. Su objetivo es cambiar la sociedad desde su disciplina. Y lo hacen desde el rigor. Queremos hablar precisamente de qué es lo que domina, es un discurso, es la tecnología, es una orden que nos precede al nacer, es un sistema económico…

La psicoanalista que imparte la conferencia es Marie-Hélène Brousse, con prestigio internacional…

Es muy reconocida. Ha sido nuestra representante dentro de la ONU. Ha reflexionado mucho sobre las mujeres. Se ha encontrado en una sociedad con cierta difamación de lo femenino, se ha esforzado para tratar de entender por qué se elige o no la feminidad, por qué se elige o no la maternidad, un objeto, una pareja homosexual o heterosexual… Por qué se elige un cuerpo masculino o femenino. Vivimos en un momento interesante porque no sabemos a dónde nos lleva. Ahora toca construir.

También se hablará sobre la maternidad, cuestionando que sea un destino natural para las mujeres. ¿Qué queda del instinto maternal?

Se comprueba que no existe, eso es algo que nos ha vendido, no sólo los hombres; también las madres. El instinto está distorsionado, está injertado por el lenguaje. Lo que sería interesante es que sea una elección, aunque debemos ser conscientes de que estamos encadenados a una tradición, a unas formas de hacer, a unas fantasías…

Ahora la gama de posibilidades es amplia, y se multiplica por las redes. ¿Cómo se puede luchar contra la angustia que esto genera?

Aquí está el principal valor psicoanálisis. Más allá de todas las ofertas en el mundo, saber que uno es responsable de lo que uno elige y que uno no debe elegir dejándose impresionado por todo lo que le rodea.