La primera Jornada de la FCPOL toca a su fin. Este instrumento, la Fundación, que concebimos como un recurso de nuestra Escuela para la acción analítica en el horizonte específico de nuestra época, ha dado un paso más, constituyendo este espacio de conversación, de debate, en el que, entre todos, sostenemos la pregunta por el psicoanálisis aplicado en institución.

De este modo, la escuela acoge, en este espacio privilegiado, una serie de iniciativas de sus miembros. Algunas de ellas, iniciativas originales que han dado lugar a la invención de dispositivos de psicoanálisis aplicado. Otras son intentos de instituir esa modalidad precisa de vínculo que llamamos la transferencia analítica, en instituciones que desde lo social cumplen determinadas exigencias del Discurso del Amo, respondiendo a modalidades de síntomas que, a su vez, son respuestas, modalidades del fracaso ante las exigencias de ese mismo discurso. Pero si podemos encontrar un lugar para la transferencia en tales entornos es porque el discurso del amo no nos resulta, al fin y al cabo, tan ajeno. Es porque el discurso del amo es, al fin y al cabo, el del inconsciente, que el psicoanálisis pudo ser situado por Lacan como su reverso.

Ello abre una serie de posibilidades para un cambio de discurso, cuyas operaciones se pueden precisar en cada caso, uno por uno, mediante una clínica del detalle. Pero no somos ingenuos, sabemos que es difícil. Al mismo tiempo, no suponemos que sea ni más ni menos difícil que sostener la apuesta por el psicoanálisis y su modalidad de acto en la consulta del psicoanalista. En todo caso, la Fundación acoge iniciativas, pero no distribuye autorizaciones, ni siquiera da por supuesto que seamos siempre capaces de sostener la apuesta que constituye nuestra causa. La tensión entre la psicoterapia y el psicoanálisis se mantiene en todo momento, del mismo modo que la articulación entre efectos terapéuticos y efectos analíticos –a la que se refirió Jean-Daniel Matet en su intervención, debe ser objeto de elucidación constantemente, no se da por supuesta.

Estas jornadas, como otras iniciativas que podrán tener lugar, están destinadas a sostener una pregunta: ¿qué de lo que hacemos sostiene la especificidad del psicoanálisis? No partimos de un saber a priori, apostamos por su construcción.

Como hemos podido ver hoy, la institución de la transferencia y el sostenimiento del discurso analítico en una diversidad de entornos institucionales es un campo de invención y supone cada vez una responsabilidad que no puede delegar. Pero la Escuela es un lugar donde esta responsabilidad de cada uno, necesariamente solitaria, constituye un lazo social también. La relación de cada cual con la causa analítica es la raíz de la conversación que a su vez es la esencia de la escuela. La FCPOL extiende esta conversación un poco más allá de los muros de la escuela. Contribuirá así a extender la transferencia con el psicoanálisis, al modo de la mancha de aceite a la que aludía Miguel Angel Vázquez esta mañana.

Reconocer la importancia del psicoanálisis aplicado en institución implica muchas cosas. Entre ellas, la pertinencia de la práctica del control del acto analítico, también para las prácticas que se reclaman del psicoanálisis en este ámbito. De la adecuada orientación de lo que cada uno haga en su soledad, una vez compartido en la conversación con la escuela, surgirán efectos de transferencia de trabajo y también de formación.

Unas palabras de agradecimiento a la Comisión Organización Iª Jornada FCPOL 2018, a Antonio Carrero, responsable del Equipo de Sala, con Lourdes Chacón y Luis Pérez, a Susana Brignoni por la Coordinación con las sedes ELP y Entidades colaboradoras. A Marta Maside, por la Edición de la Newsleter y la Coordinación del equipo de Comunicaciones y Difusión, con la ayuda de Gabriela Medin -Difusión ELP, de Noemí Castiñeira –Tweter, de Yudmila Lima- Facebok y Esperanza Molleda, Organizaciones sociales. A Jesús Sebastián, Tesorero. Al Comité Científico Jornada compuesto por Manuel Fernández Blanco, Araceli Fuentes y Gabriela Medin.

Un agradecimiento muy especial a nuestro colega, Jean-Daniel Matet, asesor de la FCPOL, que nos ha ofrecido hoy dos excelentes contribuciones, respondiendo así a nuestros pedidos de orientación.

Y a Guy Briole, miembro de la ELP y de la ECF, a quien pedí una contribución específicamente sobre la cuestión de la investigación en psicoanálisis, un dominio de la actividad de la Fundación para el que esperamos tener pronto proyectos concretos. Ellos permitirán cumplir con uno de los fines reflejados en nuestros estatutos, elemento significativo en, en el ámbito de la Fundación, constituye una expresión concreta de la utilidad pública del psicoanálisis.