INSTANTÁNEAS

¡Ah de lo femenino!

Pasea por Letras Lacaniana,
que en cada escrito deja letras afines
de esta distinción femenina.

Ella no se deja subsumir a la uniformización
que el amo propone,
su lógica encarnada se opone.

Ella se deprime y,
de esta manera, hace objeción,
no quiere entrar en los modos identificatorios
que el amo le expone.

Ella blasonada de erotomanía
frente a la lógica de la mercancía,
no comulga con el sujeto
descarnado de la ciencia.

Ella como la escuela es no-toda
afín a lo múltiple y a la invención,
quiere hacerse reconocer en su distinción.

Ella no-toda embarcada en el navío fálico,
tiene afinidades con el infinito,
aunque puede, en su sin fin, padecer algún extravío
en el mar de ese Otro goce que la habita,
en tanto que insimbolizable e indecible.

Y es a partir de ella que una nueva alianza con el goce
presupone una cierta aquiescencia
a la feminización del mundo.

Ella se hace síntoma de otro cuerpo,
el de su partenaire

Y nuevamente hace obstáculo
para ser reabsorbida en el individualismo de masas.

Ella es la japonesa que se deprime
frente a la construcción de un partenaire sin síntomas.

Frente al parlêtre japonés que prescinde del Otro.
Ella es Otra como Hannah Arendt
que da esa interpretación banal
a la cuestión más peliaguda.

Banal en tanto no es en lo universal
donde Arendt encuentra la causa,
sino en lo singular, en cada uno de la responsabilidad.

Ella entonces se resiste a la in-diferencia
en la que lo universal subsiste.

Ana Lia Gana

La condición FEMENINA

Cuando hablamos de la condición femenina, la expresión puede aludir al estado de la feminidad, a su posición subjetiva. Pero la voz «condición» permite en español la doble significación del estado de una cosa por un lado, y a la vez del requisito, de lo que tiene que darse para que algo tenga lugar.

Freud nos enseña que el amor de la feminidad, de lo que él designó como el tipo femenino más puro y auténtico, tiene una condición. Es ésta la razón del título de este libro. La condición femenina no alude únicamente a la posición subjetiva de la mujer y al estatuto de su sexualidad. Se refiere más centralmente a la condición que esa sexualidad impone, por así decirlo. Es la condición de un deseo que pudiera sostenerse allí donde ella, una mujer, encarna al Otro absoluto. La de ser amada más allá de los espejismos en los que el partenaire –y ella misma- se consuelan.

MUJERES:
el misterio del amor, del deseo y del goce

Tres artículos de Alberto Estévez, Gustavo Dessal y Miguel Ángel Alonso dan cuenta de la relación de la mujer con lo femenino, en las escrituras de Magda Szabó, Clarice Lispector, y Remy de Gourmont; un cuarto texto de Beatriz García nos muestra a la mujer como síntoma del hombre y a las mujeres fatales en la literatura (Pandora, Salomé, Dalila, Lilith, y las Nana, Carmen, Ana Karenina o Madame Bovary).

Cuatro aportes fundamentales relacionados con “Las mujeres en la literatura”. En Letras Lacanianas nº12 «Mujeres».

Fragmento de “De mujeres y semblantes”, Cuadernos del pasador.

Llamamos semblante a lo que tiene la función de velar la nada. El velo es el primer semblante y es un hecho que, como lo testimonia la historia y la antropología, es una preocupación constante de la humanidad velar, cubrir a las mujeres. En cierto modo se puede decir que se cubre a las mujeres, porque La mujer no se puede descubrir

Presentación del libro “En femenino singular” de Mercedes de Francisco

Pía López Herrera, considera este texto un libro de referencia para abordar lo femenino, tema que, junto con el amor, viene trabajando la autora desde hace varios años, articulándolos con Freud y Lacan en las distintas épocas de su enseñanza. La autora transmite que el futuro para el lazo amoroso se conjuga en femenino, tanto para ellas como para ellos.

Mejor encontrar un tratamiento del vacío que no ocultar su sin remedio. Y esto lo aborda en su apartado sobre los nuevos movimientos políticos para los cuales cree que es fundamental que apunten a la diferencia de los goces, que se rijan por una lógica del no todo.

JACQUES-ALAIN MILLER; Feminismos, variaciones y controversias

«Hay otro discurso que está en camino de suplantar el discurso único de antaño y eso no se hace sin desgarros. Digamos que es la innovación en lugar de la tradición, es la atracción por el porvenir allí donde el peso del pasado encadenaba, más que la jerarquía es la red…Y también es lo femenino que le gana paso a lo viril…»

Jacques-Alain Miller en el teatro Sorano

MIQUEL BASSOLS. Lo femenino, entre centro y asuencia

Frente a lo que se ha dado en llamar la feminización del mundo, M. Bassols opone la mundialización de lo femenino, como una deslocalización generalizada del sujeto de goce, inefable, que solo la mujer como horizonte parece poder circunscribir, no sin consecuencias.

Así, Antígona, Melanie Klein, Scarlett Johansson, Demi Moore, Sor María -monja de clausura-, Isak Dinesen y Sigalit Landau dibujan, cada una a su manera, ese “entre” que define esa deslocalización estructural.