La delicadeza del acto analítico con las infancias, adolescencias y juventudes Trans

“¡Qué frágil es el psicoanálisis! ¡Qué delicado! Solo se sostiene por el deseo del analista de dar lugar a lo singular del Uno…(…) Con voz temblorosa y bajita, el psicoanalista hace valer el derecho a la singularidad”.

“Sutilezas analíticas” de J.A. Miller

 

La participación en el Taller sobre lo Trans de la FCPOL ha sido de una gran enseñanza para mí. Voy a intentar resumir sus resonancias a partir de la palabra delicadeza, que pone título a la Jornada que en breve nos reunirá para tratar este tema en Zaragoza.

Voy al diccionario. Delicadeza:

1finura: buena calidad, sin asperezas, que permite percibir las cosas con detalle, que muestra mucha cortesía. Un ejemplo: cuando todos los adultos que rodean al niño están convencidos de que es una niña trans, el analista capta que de lo que se trata para él es de querer ser una ninfa, fascinado por su larga cabellera.

2– atención y exquisito miramiento con las personas o las cosas, en las obras o en las palabras. Algunos de los sujetos analizados han mostrado una gran sensibilidad y capacidad artística, en diversos ámbitos. Los analistas han acogido esas obras con especial interés, dándoles toda su importancia y atención, lo que permitió atrapar lo que estaba en juego para cada sujeto y darle un lugar.

3- ternura, suavidad. La ternura que busca la protección y cuidado. Los analistas se han mostrado “guardianes del tiempo” de los sujetos, cuidando especialmente que haya lugar a todas las preguntas, contradicciones y malestares de los sujetos que cuestionaban su género, para que haya el tiempo necesario para el despliegue de todo ello en lugar de “apurar” la solución, para que sea el mismo sujeto el que pueda ir encontrando la suya singular que en varios casos no ha sido una y permanente, sino que ha sido retocada y modificada en varias ocasiones. La suavidad: ausencia de brusquedad o violencia en una acción. Algo que ha destacado en los casos presentados es la suavidad de los analistas en el sostenimiento de los tratamientos, permitiendo que sea el sujeto el que decida cuándo y cómo seguir tratando su malestar, y estando ahí, presentes, tanto en las sesiones como en el espacio entre ellas, soportando la angustia, sin soltar la mano del que sufre, y estando disponibles, en diferentes formatos, que las vías tecnológicas han permitido también, en los períodos de confinamiento por la pandemia.

4- escrupulosidad, exactitud en el examen y averiguación de lo que alguien emprende o toma a su cargo. En más de un caso, la escrupulosidad del analista permitió tomar distancia del discurso Trans de manera suficiente como para poder comprender que, de lo que se trataba para ese sujeto, no estaba relacionado tanto con haber nacido en un cuerpo equivocado o su necesidad de cambiar su cuerpo, sino con la necesidad de cambiar su nombre y que, poder llevar a cabo esa trans-formación, la del nombre, producía efectos vivificantes para esos sujetos.

Aprovecho a agradecer a todos los colegas que participaron en este Taller por sus enseñanzas, sobre todo en el punto decisivo de no retroceder frente a lo Trans, sosteniendo un deseo que hace valer la singularidad de cada caso.

La seguimos en Zaragoza. ¡Hasta pronto!

 

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